GRAMÁTICA DE LA IMAGEN: EL COLOR

Otro de los aspectos de los que hacemos uso de una forma continua -casi sin saber sus connotaciones- es el color, o su ausencia, o la suma de ambos conceptos.
Si bien es cierto que en las etapas de infantil y primaria, e incluso en la ESO, hemos ido conociendo aspectos relacionados con el color pigmento, también es cierto que faltó todo lo relacionado con el color luz.

Una de las facetas creativas más interesantes de las últimas décadas es la que tiene que ver con los escenarios y los "lienzos" pintados en el aire entre sus bambalinas y telones. 

Los técnicos espectaculares de iluminación hacen uso de las longitudes de onda para desplegar un intenso abanico de matices cromáticos, llenos de saturación y máxima luminosidad, las tres cualidades básicas de un elemento fundamental en el lenguaje visual.


Las diferencias entre los sistemas CMYK (color pigmento) y RGB ( color luz) son relevantes y tienen una incidencia directa en todo lo relacionado con la tecnología de captación de imágenes, ya que el primero era crucial en la era analógica y el segundo es el alma mater de la actualidad digital, tanto en lo relacionado con la obtención de la imagen como en su edición posterior.

Es precisamente en el momento en el que definimos un uso parcial de las variaciones cromáticas cuando nos damos cuenta de las distintas significaciones que puede llegar a albergar una misma composición.
Y es que éste es quizás el valor más importante del uso del color en una imagen: sus acepciones, sus significados, sus valores, íntimamente ligados a la carga cultural que tiene el artista y el espectador, ya que dependiendo de estos matices la composición podrá ser entendida de una o de otra forma.

Una carga que utiliza con frecuencia el creador para dotar a la imagen de una mayor y más completa significación, como es el caso de la famosa escena de la niña del abrigo rojo de la Lista de Schindler" de Steven Spielberg (ENLACE)